Desde su descubrimiento, Nadav Kander ha pasado a ser uno de mis fotógrafos favoritos. Me conecto inmediatamente con esa cualidad casi fantasmal que tienen sus fotos.
Esta editorial es del año 2005, a un año de que saliera la aclamada película de WKW. Particularmente no me emociona, siento que le falta algo - sobre todo a la chica - pero la idea y el ambiente me encantan y no hace más que confirmar que estás ante un clásico.